Amado mío, no existe un lugar en el que me sienta más segura que entre tus brazos. Quisiera poder escribirte una carta de amor capaz de expresar todo esto que me embarga, pero de hacerlo sería tan extenso como una enciclopedia. Me toca conformarme con el hecho de aceptar que hay vivencias para las cuales las palabras no bastan, y en esas circunstancias tienes que permitir que sea tu alma la que exprese todo lo que la hace palpitar.

carta-amor-esposo

Entonces, amor mío, mi único amor, te has convertido en el sol que ilumina cada uno de mis días; el que convierte las tareas más sencillas, las más cotidianas en un gesto genuino y único de amor. No pasa un sólo día sin que sienta el maravilloso poder que tiene tu presencia… desde el día que tuve la dicha de conocerte, pude sentir tu tibio abrazo, la media sonrisa que proyecta esa timidez mal disimulada, el delicioso encanto de tus pestañas entreabiertas, que dejan escapar el fulgor decidido de tus ojos negros. Tu firme apretón de manos, tu postura, todo le dijo a gritos a mi alma que estabas allí para cuidarme, para hacerme sentir segura y protegida. A tu lado nada malo puede suceder, y si por algún azar que no busco comprender, llegase a pasar, con tu mano entrelazando la mía se que tendría la fortaleza para sobreponerme a lo que sea.

Nada me hizo más feliz que saber que ya no se trata de un tú o de un yo, sino de un de un “nosotros” para toda la eternidad. Y me atrevo a decir eternidad porque tengo la certeza de que este amor será capaz de trascender las fronteras de este plano. Estamos juntos por una fuerza mucho más grande que las leyes naturales, que la física y la biología, una fuerza que no puedo ni quiero explicar. Me aferro a ella cada día, es mi fuerza para despegar de la cama, para comenzar un proyecto, para mantenerme en el día a día a pesar de las dificultades. Eres esa fuerza que me guía, como te dije, eres mi sol, pero también mi luna y mis estrellas.

Te agradezco cada instante a tu lado, me sorprende la velocidad con la que puedo cambiar de estado de ánimo con sólo distinguir tu silueta en la multitud… espero que éste sea el uno de muchos años juntos. Espero poder seguir a tu lado cada día, de ser la mejor mujer que pueda ser, muchos años de ser tu compañera, tu mujer, tu amiga, tu amante, tu esposa. La mujer más feliz del mundo, la que vive por y para tu amor.

Amado mío, no existe un lugar en el que me sienta más segura que entre tus brazos.
Etiquetado en:cartas de amor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leer entrada anterior
Carta de amor para mi esposa: Amor se escribe con cuatro simples letras

Amor se escribe con cuatro simples letras, y sin embargo, encierra tanto entre cada una de ella. Parece una palabra...

Cerrar