Miles de poetas alrededor del mundo y de todas las eras han intentado definir el amor. Millones de páginas han sido escritas, cientos de palabras inventadas para poder entender la mecánica celeste que opera en los corazones enamorados y, sin embargo, no lo han logrado. Es por ello que cualquier intento que yo pueda hacer para intentar ponerle límite a esto que siento no será más que un humilde disparo, un lucero en medio del estrellado firmamento.

Carta de amor

Aunque si hay algo que para mi ha sido decisivo a la hora de entender que esto que por ti siento no es más que amor verdadero, crudo, ilimitado y omnisciente: a tu lado siento que, al fin, estoy seguro, no hay lugar para el miedo ni para las inseguridades. Tú, tus brazos, tu presencia, la certeza de que estás a mi lado son lo único que necesito. Tú eres mi hogar.

Contar contigo me hace feliz. Saber que estás a mi lado, aunque nos separen varios kilómetros, es el motivo de mi sonrisa. Se que me amas porque lo leo en tus ojos, en ese complicado e indescifrable lenguaje silente que compartimos. En el gesto más simple, como cuando arreglas mi cabello rebelde, cuando notas que uso un maquillaje diferente, cuando abrigas mi mano entre las tuyas….esos pequeños instantes en los que ambos nos miramos a los ojos y sabemos qué siente el otro, esos pequeños momentos en que nos sabemos dueños del cielo y las estrellas, allí habita el amor. En nuestros corazones, en nuestro cuerpo y en nuestras almas ese noble sentimiento ha hecho su morada y se ha instalado para siempre.

Lo más asombroso de todo es que a tu lado he aprendido el significado de aquellas cosas que filósofos y poetas han intentado definir. Yo conozco el significado de la eternidad, es ese tiempo que paso a tu lado, el tiempo que dure nuestro amor. Pueden ser años, pueden ser toda nuestras vidas, pero se que esto que sentimos será capaz de trascender las fronteras de los minutos, años y eras. El amor es la energía primaria, es lo que mueve al mundo, y como energía no se destruye ni se crea, secillamente se transforma. También conozco el significado de la vida, el objetivo de nuestra llegada a la tierra. Se que estoy en este mundo porque mi destino era conocerte, amarte tal cual eres, aprender de ti… y a través del acto de amarte, integrarme al universo, renovada, hechida de gozo y ternura. Es el amor que siento por ti el que me lleva a seguir mi trabajo cada día, el que me obliga a sonreírle al mundo, a enfrentar el día a día con una mejor actitud. Eres la luz que ilumina mis días, la esperanza desgastada que subyace en la flor que obstinada crece en el pavimentos, eres la energía vital que recorre mis venas, eres mi motivo para existir.

Carta de amor
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