¿Recuerdas de aquel día en el que nos conocimos? Fue como si todo a nuestro alrededor se hubiese detenido, como si fuese el protagonista de una película: todo se puso más lento, dejé de escuchar a las personas conversando a mi alrededor mientras tú flotabas hacia mi, un ángel en jeans y con la luz del universo concentrada en una sonrisa. Debí comenzar a acostumbrarme, porque desde entonces mi vida ha estado llena de esos momentos mágicos.

Recuerdo tus besos
Recuerdo tus besos

¿Recuerdas nuestra primera cita? Estábamos tan nerviosos, pero tan felices! Luego de esa primera hora, de esos errores tontos, ambos terminamos riendo como nunca y con esa certeza de que nos conocíamos desde tiempos inmemoriales. Creo que mi alma sabía de tí desde el comienzo de los tiempos y al fin se sentía plena por poder beber de tus palabras, el reencuentro de la eternidad. Después de ese día te convertiste en mi mejor amiga.

¿Recuerdas nuestro primer beso? Las calles congestionadas, la locura típica de la ciudad, esa lluvia que no paraba de azotar el pavimento. Pero para mi era el clima perfecto, el lugar perfecto, el momento indicado porque te tenía entre mis brazos y ese roce delicado de nuestros labios nos hizo cómplices, amigos, amantes, te dije todo lo que llevaba por dentro. Era el momento cumbre, en el que mi corazón se despojó del vacío, de la soledad que me había acompañado y supe que eras eterna, única, mía.

¿Recuerdas esas tardes de domingo juntos? Cuando no queríamos enfrentarnos al mundo, cuando éramos sólo tú y yo, nosotros, juntos. Vimos cientos de películas, te dormiste entre mis brazos, anulamos el exterior, nos entregamos a este pequeño retiro de fin de semana para descansar de todo y dedicamos todo nuestro ser a amarnos.

¿Recuerdas cuando te pedí que fueses mi esposa? Me mirabas como si no pudieses creerlo, pero era la sorpresa, aunque muy dentro de ti sabías que este era el único paso que hacía falta. No podíamos pasar tiempo separados, nos necesitábamos y comprometernos era la forma de ratificar ese compromiso que hicimos desde el primer día.

¿Recuerdas el día que nos casamos? Creo que es uno de los mejores días de mi vida, pues juramos ante Dios y la humanidad que lo nuestro es eterno; que me complementas y que mi felicidad no puede existir si estoy separado de ti. Eres lo mejor de mi vida, mi motivo para sonreír, para luchar, para ser mejor de lo que soy hoy en día. Eres la luz de mi esperanza, el único amor de mi vida y no puedo esperar a que nuestros cabellos se llenen de canas para decirte una vez más ¿Recuerdas cuando…?

Carta de amor a mi esposa: ¿Recuerdas de aquel día en el que nos conocimos?

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