Nada se compara al calor de tus manos, al color de tu risa, a la canción que sale de tus labios cuando dices mi nombre. Nada en este mundo puede ser similar siquiera al sentimiento que me embarga, que recorre cada fibra de mi ser cuando siento que vas a venir. Es como si una bandada furiosa de mariposas salvajes se hubiesen dedicado a anidar en mis entrañas… eres capaz de trastocar todo con tu incansable presencia.

cartas de amor
Declarale tu amor a ese ser amado con una carta de amor

Mi cuerpo te anhela cada noche, mi mente se encarga de hacerme volar a tu lado a cada segundo. Sin darme cuenta musito entre dientes la clave secreta capaz de hacerte llegar. Te invoco con cada suspiro, me consuelo con tu recuerdo, me transformo en el capitán de un barco que se enfrenta a las mareas incesantes y bravías para llegar a mi único objetivo… eres por quien vivo, la razón de mi existencia, el color de mis días, el oxígeno de mis pulmones.

Espero que esta carta de amor llegue a tu puerto, que algún día te dignes a levantar tu vuelo incesante y que te apiades del frenesí estático del que me encuentro preso. No es otro mi deseo que mantenerte cerca de mi, saberte feliz, entregarte a la vida. Eres el espejo de mis noches, la sal de mis días, la razón de mi dicha.

Estos momentos a tu lado sólo palidecen ante el recuerdo del poco tiempo que hemos estado separados, aunque parece una eternidad. Es que para los que amamos más allá de la razón, rodeando peligrosamente los terrenos de la locura, el tiempo es un amasijo enrevesado de números que pueden ser dominados a placer por los deseos. Sin embargo, tu ausencia me hace consciente de la fortaleza de nuestra relación.

Si hay algo de lo que estoy seguro es de tí, de mí, de nosotros. El amor verdadero es la constante sensación de novedad, no puedo cansarme de ti, no puedo aburrirme de ti, cada día que pasa es una aventura nueva; un nuevo comienzo, el inicio, el génesis de la vida. Falta muy poco para volver a sostener tu mano, para besar tus labios, para sentirte estremecer como una luna en el agua entre mis brazos… falta poco para encontrarte y seguir invirtiendo en este pequeño simulacro de eternidad. Porque cuando te amo, cuando estoy a tu lado, somos el desafío del tiempo, ambos somos eternos.

Carta de amor: No se compara el calor de tus manos

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