Llegaste como las primeras lluvias de primavera, sin aviso ni razón. Pero eras justo lo que necesitaba en ese momento, me preparaste, me convertiste en un terreno fértil donde hay lugar para el amor, para construir un futuro, para darle la bienvenida a alguien con todo lo mejor de mi ser.

Young happy couple outdoors

Yo era apenas un  proyecto de mujer, apenas dejando las muñecas, apenas dejando de lado las restricciones, llena de ímpetu, de arrojo y pasión. Ansiosa de querer experimentarlo todo, de tragarme la vida a borbotones. Ya había tenido otras parejas, pero todas tan juveniles, tan inocentes, tan…aburridas.

Hasta que llegaste tú, para transformarlo todo. A tu lado aprendí a compartir algo más que una salida al cine o a comer, a compartir algo más que una cama y unos besos desenfrenados. Me supe frágil, confundida, pero dispuesta a aprender. Tú fuiste el que me ayudó a hacer la transición, el cambio hacia la adultez. Ambos crecimos tanto, ambos lo entregamos todo, nos amamos con locura. Pero no era nuestro tiempo, no era el momento adecuado.

Cada quién tomó su propio rumbo, pero me dejaste el recuerdo intacto, la madurez, la sencillez del amor bonito, la posibilidad del infinito. Ahora sólo me queda agradecerte. Agradecer que me hayas devuelto la vida, los colores al rostro, la espontaneidad. Agradecer que estuviste y te quedaste lo que tenías que estar, ni más ni menos. Agradezco que te hayas ido, sin dejarme siquiera el tiempo para aburrirme y odiarte. Te fuiste, convertido en recuerdo y sueños, en esperanza y vida. Sólo espero que tu nuevo presente sea siquiera la mitad de hermoso de aquel que planeamos juntos, en tantos sueños, en tanto frenesí. Que la vida te trate bonito, siento que lo mereces.

Carta para mi primer amor: Llegaste como las primeras lluvias de primavera
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