Amada mía, cada vez que dejas que tus labios rocen los míos se despierta un enjambre de
inquietas mariposas multicolores recorriendo mi cuerpo. Entonces, deseo que te quedes,
mucho más tiempo a mi lado para poder prolongar ese pequeño paraíso que despiertas en
mi alma. Las palabras no me alcanzan para describir el efecto alquímico que producen tus
besos, así que tomo prestadas las palabras de Julio Cortázar, él es el poeta capaz de expresar
exactamente lo que dice mi corazón, esto es justamente lo que vivo a tu lado:

cartas de amor
cartas de amor

“Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si
saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta
cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca
que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre
todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara,
y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que
sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Carta para un amor

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al
cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se
acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos,
las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando
apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y
viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en
tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como
si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia
oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y
terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una
sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como
una luna en el agua.”

Espero ese momento en que podamos volver a ser uno, fundidos en un tibio abrazo. Eres
mi dulce hechicera, capaz de embrujarme con el dulce elíxir de sus besos, mi compañera, el
centro de mi vida y mis anhelos.

Carta Para tu Amada

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