Yo creí estar descubriendo un maravilloso tesoro cuando te conocí, pero lograste enseñarme que el amor es como el fuego: puede calentar tus manos o incendiar todo el mundo si no sabes contenerlo. Y es que esta relación, este nosotros se convirtió rápidamente en una historia destinada a la tragedia, al olvido, al abandono.

un desamor
cartas de desamor

Hay quienes dicen que el amor se acaba, pero yo creo firmemente que el amor no muere de causas naturales, sino que pequeños detalles y actitudes lo van acercando al abismo de la decepción. Quizá fueron tus palabras rudas, tus pequeñas traiciones, tus olvidos y desencantos que se fueron acumulando sobre los frágiles hombros de esa relación que apenas comenzaba. Sin embargo, una parte de mi te agradece que hayas sido honesto desde un principio, así pude darme cuenta de la clase de persona que eres antes de que el daño pudiese ser más profundo. Las lecciones más profundas, esas que duran toda una vida, pueden venir de esos amores que duran unos pocos días.

Con tu partida sentí que el mundo se me venía abajo, sin embargo, ha sido una oportunidad maravillosa para reencontrarme con esto que soy, para reevaluar mi vida y mi destino. Una vez que las lágrimas barrieron, como un gran tsunami, todos los restos del pasado se abrió ante mi un gran panorama, amplio, límpido y diáfano porque si hay algo de lo que estoy segura es que mi futuro seguirá siendo una promesa real, verdadera, porque siempre he sido sincera; en cambio tú no eres capaz de ser coherente con tus palabras y acciones.

Crees que con tu juego me has hecho un gran daño, pero en realidad estás pavimentando tu propio sendero con mentiras, destrucción y falsas promesas. En algún momento la vida te cobrará con creces rodo lo que has hecho y no te deseo mal, pero tampoco quiero ser hipócrita y desearte lo mejor. Sencillamente quiero dejarte una lección tan grande como la que he aprendido: recogemos lo que sembramos, y tu tendrás todo lo que te mereces. Yo no te guardo rencor, así que márchate con tus promesas huecas, tus palabras sin sentido y tus encantos falsos a otra parte; ojalá entiendas lo que te haces a tí mismo y por favor, nunca vuelvas a contactarme. No necesito almas tóxicas cerca de mi, márchate lejos y déjame con mi futuro, quédate con tus obras y sus frutos.

Un desamor

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